Los mejores tips para decorar un dormitorio juvenil

dormitorio_juveniljpg

Durante la adolescencia el dormitorio de tu hijo o hija se convertirá en su espacio privado, el lugar donde disfrutar de su intimidad, estudiar, relacionarse con sus compañeros…
Consejos
Antes de elegir los muebles, dibuja un croquis de la habitación incluyendo todos los elementos fijos y las dimensiones. De esta forma te resultará mucho más fácil distribuir los muebles y saber con cuánto espacio libre cuentas.
Consultando el catálogo de una tienda de muebles online puedes encontrar soluciones para dormitorios juveniles de todos los tamaños y en todos los estilos.

Ideas para decorar una habitación juvenil

Si el dormitorio es pequeño, busca muebles compactos y transformables. Son muy prácticas las camas convertibles en escritorios y también los modelos abatibles, que se recogen en un segundo y dejan gran espacio libre.
Haz una lista con todos los elementos imprescindibles: cama, armarios, cómoda, zona de estudio. Así podrás adaptar el espacio disponible de forma que no falte nada de lo que tu hijo pueda necesitar. Si los muebles que os gustan no son prácticos o no se ajustan a los metros libres, habrá que buscar soluciones alternativas.
Una de las necesidades que es fundamental tener en cuenta es el almacenamiento. Los jóvenes tienen mucha ropa, objetos y recuerdos. Si no quieres que su habitación se convierta en un caos, piensa en comprar muebles útiles para mantener todo ordenado: una cama con arcón debajo, abundantes baldas, cajoneras, baúles… Será la mejor inversión.
Las paletas de colores de mueble juvenil están llenas de tonalidades alegres y optimistas, aptas para todos los gustos. Elegid un tono base neutro para las paredes y para los muebles y, a partir de ahí, juega con sus colores favoritos. Las posibilidades son infinitas.
Puedes pintar una de las paredes en un tono oscuro o intenso y colocar muebles claros, espejos o cuadros en esta zona para que el conjunto no resulte oscuro.
Si vas a decorar en rosa, utiliza toques de color alegre, como el verde, o sobrio, como el negro, para evitar que el acabado sea muy infantil.
El naranja es un color muy dinámico y optimista, adecuado tanto para chicos como para chicas, con el que puedes aportar un toque de frescura a su dormitorio. Puedes combinarlo con tonos como el verde o el fucsia jugando con el blanco de base.
Junto a los colores, el estilo determinará la personalidad de su dormitorio. La clave está en dar coherencia a todo el conjunto, eligiendo muebles de un mismo estilo o piezas de varios estilos que sean combinables entre sí, si lo que buscamos es dar un aire ecléctico al dormitorio.